lunes, 22 de abril de 2013

Lejos



"  Lejos es una palabra corta 
para medir nuestro tiempo.

Lejos es quererte y no tenerte.
Lejos es pedirte te quedes
o rogarte que me inventes

Lejos hoy no existe si no quieres,
si no piensas que aún me duele,
o si no entiendes mi silencio.

Lejos es una palabra rota
que  me agarra, me destroza
cuando pienso que no vuelves. "




sábado, 16 de marzo de 2013

Amenazas


Cualquier día de estos vas a empezar a echarme de menos... 




....Cualquier dia de estos yo empezaré a dejar de hacerlo.


martes, 15 de enero de 2013

Las palabras acertadas


     La primera vez que se vieron tenían apenas diecisiete años. Sus familias, dos de las mejores situadas económicamente de la zona planearon un matrimonio de conveniencia entre ellos, arreglo que sería muy provechoso para ambas familias.

     Él, muy nervioso, con porte de galán, erguido y entallado en sus mejores galas esperaba en el salón principal a la que sería su esposa. Su nerviosismo se debía a la cantidad historias que había escuchado sobre ella, sobre su belleza, sobre cuantos la habían pretendido de forma frustrada, y con la cabeza llena de los comentarios de sus familiares que no hacían mas que describirle lo feliz y dichoso de un matrimonio con una mujer así y de tal familia.

     Se arreglaba la corbata mientras se repetía a si mismo a modo de discurso, una y otra vez, las primeras palabras que le dirigiría. Unas primeras palabras que veía como cruciales, y, en las que tenía por seguro que no fallaría en su intento de impresionarla y enamorarla.

     Aquel momento fue en el que la vio por primera vez, apareció por la puerta principal del salón, y fue con su aparición en la estancia que desaparecieron todas sus palabras, todos sus argumentos, simplemente se paró el tiempo y no pudo mas que observar aquella chica envuelta en un halo de luz.

            - … Intentó presentarse pero no brotaban las palabras, cosa que lo puso aún mas 
            nervioso.No podía mas que observar aquella presencia que lo sobrecogía.

            -¿ Por qué he de casarme con este enclenque padre?, apenas es capaz de encadenar 
            dos simples palabras, no deseo casarme padre, no deseo hacerlo con él, si ni apenas 
            lo conozco, ni se su  nombre…

     El padre interrumpió el discurso de su hija con una sonora bofetada que retumbó en todo el salón. Después de mandarla retirarse a su habitación  se giró para disculparse con sus invitados. - Son cosas de la edad, ¿sabe?, esta muy nerviosa y no sabe lo que dice, estamos muy contentos con la noticia del enlace.

     Si hubo algo que le pesara mas que aquellas palabras de su prometida y su metedura de pata al no haber podido siquiera dirigirse a ella, fue la mirada que le dirigió mientras se retiraba, una mirada tan fría que le heló hasta el alma.

     Seguía disperso, entre un estado de vergüenza y reflexiones sobre aquel primer encuentro. No sabría decir si fueron segundos o años, pero el caso es que, cuando volvió a centrar su atención en los allí presentes se dirigió a ambos con una seguridad impropia para alguien de su edad.
- Concretamos que la boda seria en un año, ¿cierto?. Dejadme vivir aquí hasta entonces, dejadme conocerla.

     Aunque sorprendidos por la actitud y el aplomo del joven, a ambos les pareció una magnifica idea. Y así fue, esa misma noche llevaron su equipaje a la casa y se instaló en una de las habitaciones que estaban desocupadas.


     Ella se moría porque la quisieran, él se moría por quererla.Y así fue que empezó todo, así fue que empezó a urdir su plan. Pese a pasar mucho tiempo juntos a diario nunca se dirigían la palabra. Y ahí radicaba la base de su estratagema, un plan para decirle a diario todo lo que sentía por ella, para declararsele de mil maneras distintas, eso si, sin llegar jamás a dirigirle la más mínima palabra.

     Cada mañana al despertar ella tenia flores recién cortadas en el jarrón que había en su tocador, flores cada día distintas, y que, en la mayoría de los casos ella no había visto nunca o jamás imaginó que crecieran por los alrededores.

     Cuando salían a pasear a diario, él, que siempre caminaba unos pasos por delante de ella, aunque mas que nada por vergüenza o por rechazo por parte de ella,  la sorprendía con nuevas rutas cada día, la llevaba a lugares idílicos y en los que jamás había estado.

     Había días, en los que simplemente cuando deambulaba por la casa cuando encontraba que él le había dejado un disco de vinilo (ella adoraba escuchar música en su gramófono cuando tenía ocasión, pero era algo que se antojaba casi como un lujo debido a lo difícil que era encontrar un vinilo por aquella zona) o encontraba que le había dejado un nuevo relato, o un poema en el escritorio para que se distrajera leyendo, otro de sus hobbies favoritos.

     Ella respondía siempre igual a los esfuerzos que él hacia, sin pronunciar una sola palabra y con gestos de frialdad, de indiferencia hacia sus detalles. Sin embargo, con el tiempo, él se percató de que cuando ella creía que estaba sola, que nadie la acompañaba, corría a su cuarto a oler las flores de su tocador, que volvía a releer y recolocaba en un álbum cada relato, cada poema que aunque él creía que pasaban desapercibidos para ella, los guardaba cual tesoros. Y como sonreía al hacerlo…su expresión se volvía de lo más cálida, parecía otra persona cuando miraba aquel album.

     Y así pasaron los meses, muchas veces se hacía la dormida esperando ansiosa que vinieran a dejar en su tocador las flores, pensando con que variedad de flor la sorprendería esa mañana. Aunque después, cara a su prometido fingiera no prestarles la más mínima atención. Cuando caminaban había veces que sin darse cuenta se adelantaba a caminar a su lado, y alguna vez se sorprendió a si misma a punto de cogerlo de la mano al caminar. Tarareaba las canciones de los discos que él le regalaba cuando tenia que hacer sus labores, y muchas veces sin saber porque no podía parar de sonreír.


     Fue entonces cuando él cayó enfermo. Llevaba unos días sin salir de la cama , apenas podía sostenerse en pie ya que se encontraba muy débil para ello. Aquella mañana cuando llegó el medico ella espiaba tras la puerta del despacho de su padre. El medico no traía buenas noticias. - Un par de días, puede que una semana, lo siento mucho.

     Al  escuchar esto rompió a llorar en el pasillo cayendo al suelo del impacto que supuso para ella la noticia. Lagrimas que brotaron en furia, se levantó y tras limpiar de su cara enrojecida las lagrimas se dirigió a su habitación.

     Entro hecha una furia, dando un portazo que lo despertó y sobresaltó, él estaba muy pálido, apenas encontraba fuerzas para mirarla, aún así, ella no aplacó su furia, sino que enfado aún más. Fue entonces que ella le dirigió sus primeras palabras desde que se conocían.

            - ¡Levanta de la cama! , ¡lo supe desde el primer momento que te vi!, ¡no eres más que 
            un enclenque!. ¿Quien me traerá ahora flores cada mañana?. ¿Con quien pasearé 
            ahora?. ¿Por qué tuviste que hacerlo si nunca te pedí nada?, ¡si nunca te agradecí 
            nada!.¡ERES UN ENCLENQUE! ,¡UN IMBECIL!. ¡No debiste quedarte, no debiste
            quererme!, ¡INUTIL!.

     Ya no podía aguantar más las lagrimas, cayó sobre los pies de la cama y rompió  a llorar desconsoladamente. - ¿Y quien va a quererme ahora, eh?…¿a quien voy a querer?. Dijo entre sollozos. Lo miró, y él haciendo un esfuerzo , le pidió que se acercara con un gesto. 

     Fue entonces cuando le dijo aquellas primeras palabras que llevaba pensando desde que quedó disperso tras su desplante el día que se conocieron. Aquellas palabras que no pudo decirle en su día y ahora brotaban, aquellas con las que conseguiría impresionarla, con las que conseguiría enamorarla. Fue entonces cuando mirandola a los ojos comenzó a hablar…



lunes, 10 de diciembre de 2012

Fuiste



     Fuiste, todo desde el principio, miradas que cortan la respiración y  paran el tiempo, olores  que arrancaban sonrisas, lluvia de verano , crucigramas y palabras encadenadas. 


     Fuiste  amor con sabor amargo, una lista de  finales felices. Los buenos propósitos de un niño que empieza el año, ilusión y planes. Un hombre convertido en gigante.


     Fuiste cenizas en la ventana, lo eterno y lo efímero, Fuiste todo mentiras y verdades, dolor en cada sonrisa, un millón de palabras atragantadas al pedirte que te quedaras, al pedirte que desaparecieras llevandote tu recuerdo.  



Fuiste mi fé, mi vida, lo peor de mí, pero como ya he dicho, no eres, sino fuiste.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Octubre

   ( "Midiendo el tiempo con canciones" de Ruido Blanco ponen voz a esta entrada )

    Aprendió  a desidealizar amores sólo existentes en novelas de  ciencia ficción, a medir el tiempo con canciones,  que si no encontraba consuelo en el fondo de un vaso o entre sábanas de seda fuera, quizás, porque hay fantasmas que jamás desaparecen y cicatrices que no pueden maquillarse al no estar a flor de piel.


    Luces titilantes, como si de un carrusel se tratase, lo devolvían a un mar de realidad, un mundo abstracto entre tanta prosa. Un mundo más  que vacío, habitado por siluetas de sueños y apariencias que lo diluyen todo.

"...bastará con unas cuantas vidas, es más que suficiente la medida."

     Aviones de papel que vuelan en intentos fallidos de alcanzar el fin del mundo son los únicos recuerdos después de despertar y haberlo olvidado todo.

domingo, 11 de noviembre de 2012

El otoño debía ser esto, pero contigo


(Hoy, y como otra excepción, voy a tomar prestadas  las melancólicas palabras de una gran escritora, Elvira Sastre. Podeís seguir sus relatos en : http://bleuparapluie.blogspot.com.es

Un ejemplo de como pueden sentirse más propias las palabras de un extraño que las que dice uno mismo… )


       No es el frío el que me hace acordarme de ti, y viceversa, ya no sé si es por ti por quien tirito o si acaso es el recuerdo de tu boca, Lo más parecido al deshielo que he sufrido -mi boca está llena de cenizas desde que no te beso-, ya sabes que tú fuiste todo lo que venía después de aquello que aun no había llegado, una especie de tristeza lejana que habitaba al otro lado y que elegí frente a todas las sonrisas -o quizá me eligió ella a mí-, un carnaval de verbos en distintos idiomas que perdían la ropa cuando coincidían, pero nuestra gracia era esa: no coincidir para que querernos fuera aun más arriesgado, imposible, y que así el éxito compensara las derrotas, es decir, todas las noches que no te besé.

      Ahora se cuela una luz por mi persiana que no acompaña a tu piel y se traspapela con un puñado de bostezos que lo único que tienen de ti es el sueño que les robas, y yo me escapo de esa batalla y pienso que lo único que me faltó por hacer fue besarte por dentro de mi jersey -me sobran las excusas cuando se trata de tenerte cerca-, follarte después de desayunar para que se quedara en mi nariz el olor a café de mi lengua en tus pezones, llorar juntas por algún sinmotivo para llevar la contraria a todos aquellos que rechazan las lágrimas -nunca han visto a una mujer masturbarse- y después bailar, una última vez, un último baile, leerte algún poema para dormirte y escribirlo cuando lo hagas, bajar al infierno los domingos y gritarles a todos que la pornografía también es romanticismo y prometerte en bajito con la espalda llena de balazos que esta noche irá sin cargos,enseñarte el sonido de nuestros nombres una tarde cualquiera en una calle cualquiera de una ciudad cualquiera y que les den a los mortales llevarte alguna noche a casa abrazada por la espalda y darte por fin la paz que tanto clamas y contra la que tanto luchas.

      A veces pienso que lo que me faltó fue declararte la guerra, contemplar cómo te manejas con la ropa puesta y el corazón desnudo, retarte en vez de salvarte, reclamarte y exigirte cuentas, pedirte que te quedaras y morderte las dudas. Tirarte por mis precipicios, como tú, y cogerte de la mano pero solo al final. Pero siempre antepuse tu paz a todos los peros.

      Ya sabes, creo que el problema reside en que no pienso en ti sino en mí contigo, y eso, pensar en algo imposible, es como pretender olvidar algo que no existe. 

       Algún día te explicaré por qué la poesía agradeció que te fueras.

lunes, 17 de septiembre de 2012

"...Se me atragantan canciones en el mismo momento en el que el corazón me da un vuelco... los recuerdos siempre vuelven por muy bien que intentes enterrarlos"